El 12 de febrero da comienzo el Año Nuevo Chino
En realidad, se trata de un cuento muy popular en China y de
él circulan muchas versiones. Yo he seleccionado esta versión de la
fantástica web Cuentos del Mundo para que podáis disfrutarlo contándoselo a
vuestros niños.
Se dice que una vez la rata y el gato fueron muy buenos
amigos. Estos dos animales eran los peores nadadores del reino animal, aunque
ambos eran muy inteligentes. Decidieron que la mejor forma y la más rápida de
cruzar a través del río era en la espalda de un buey.
El buey, siendo un animal bueno, estuvo de acuerdo en
cargarlos a través del río. Sin embargo, al haber un premio de por medio,
la rata decidió que para ganar debía hacer algo, y entonces lanzó al gato al
agua.
Es por eso por lo que el gato se convirtió en el enemigo
natural del ratón y del agua. Tras esto, la rata llegó a la orilla y reclamó el
primer lugar en la carrera. Seguido de cerca por el fuerte buey, que fue
nombrado el segundo animal del zodiaco. Después del buey, vino el tigre,
que explicó jadeando cómo luchó contra las corrientes, pero su gran fuerza le
hizo llegar a la orilla.
El cuarto puesto del zodiaco fue para el conejo, que,
gracias a su habilidad para saltar, pudo brincar de una orilla a la otra.
El conejo explicó al Emperador que estuvo a punto de caer al río si no
hubiera sido por un tronco que flotaba en el agua.
Tras ello, el dragón llegó volando. Este explicó al
Emperador de Jade que no pudo llegar primero porque se detuvo a crear lluvia
para ayudar a la gente y a las criaturas de la tierra. Además, en la línea
final se encontró a un conejo que se aferraba a un tronco y le ayudó a cruzar
dándole un empujón con su aliento para que pudiera llegar a la orilla. El
Emperador de Jade, sorprendido por su generosidad, le otorgó el
quinto lugar del zodiaco.
Poco después se oyó al caballo relinchar, ya que la
serpiente le dio un susto que le hizo caer en la línea de meta, de forma que la
serpiente llegó en sexto lugar y el caballo en el séptimo.
A poca distancia del lugar, se encontraban la cabra, el mono
y el gallo, que se acercaban a la orilla del río. Las tres criaturas se
ayudaron entre sí para cruzar: el gallo construyó una balsa de madera para los
tres animales, la cabra y el mono despejaron la maleza y, finalmente,
remando y remando consiguieron llegar a la orilla contraria. El Emperador, muy
complacido por el trabajo en equipo de los animales nombró a la cabra el
octavo animal, al mono el noveno y al gallo el décimo.
El undécimo animal fue el perro. Aunque el perro debería
haber obtenido un buen puesto, ya que era el mejor nadador de todos los
animales, se retrasó porque necesitaba un baño después de la larga carrera y,
al ver el agua fresca del río, no puedo resistirse y se zambulló en ella.
Justo cuando el Emperador de Jade iba a dar por finalizada la carrera,
escuchó el gruñido de un pequeño cerdo.
El cerdo comenzó la carrera hambrienta, por lo que al poco
de empezar se dio un banquete y se echó una siesta. Cuando despertó, continuó
con la carrera y llegó justo a tiempo para ser nombrado duodécimo animal del
zodiaco. El gato llegó demasiado tarde, en decimotercer lugar, por lo que no
pudo ganar ningún puesto en el zodiaco, convirtiéndose en enemigo de la rata
para siempre.
FIN

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